La parranda de $250 millones, derroche inoportuno de Monsalvo

UTL Sanguino/ diciembre 22, 2020/ Sin categoría

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Por Antonio Sanguino

El Departamento del Cesar cumplió 53 años, no son del todo felices. Pobreza, desigualdad por encima del promedio nacional, reciclaje de violencias y dominio político de clanes familiares. Son factores que nos empujan como cesarences a replantearnos el presente y futuro de la región. Es obligatorio pensarnos entre todos: ¿Qué hacer después del carbón? ¿Qué pasará? por ejemplo, ¿Con los mineros de Prodeco? ¿Con los operarios de Fenoco? Las prioridades del gasto público deben cambiar. Sin embargo, estas preocupaciones parecen no incomodar a quienes viven bajo el “Cielo” de la gobernación. Mientras los Bomberos, trabajadores del Idreec y del Hospital Rosario Pumarejo pasan diciembre con hambre, Monsalvo se gastó doscientos cincuenta millones de pesos en una parranda pagada con el presupuesto del departamento. Un festín bastante inoportuno.

La fiesta fue organizada con el contrato número SAMC-SGR-0026-2020, cuyo objeto consiste en “prestación de servicios para la organización y ejecución logística de los eventos programados en el marco de la celebración del 53 aniversario del departamento del Cesar”. Adjudicado mediante Selección abreviada de menor cuantía por Lorena Hernández Dangond –Secretaria General Delegada de Monsalvo para realizar todos los contratos- a R&C PRODUCCIONES S.A.S., representado legalmente por Roberto Manuel Villalobos Navarro. Quién curiosamente se presentó como único oferente, en una ciudad con mucha experticia en la organización de conciertos.

Con el gasto hecho en la logística de este evento, se pudo haber cancelado al menos dos meses de nómina a las trabajadoras del Idreec, a quienes adeudan 26 meses de sueldos. Esto nos permite concluir, que gran parte de la crisis de la salud del departamento, obedece a la falta de compromiso y de voluntad política de quienes lo han gobernado durante al menos los últimos nueve años. Tiempo en que ocurrió la debacle de instituciones como el Hospital Rosario Pumarejo de López.

En tiempos normales la celebración del cumpleaños habría sido por demás meritoria, pero en tiempos de crisis social y económica por la pandemia del Covid-19, gastarse centenares de millones de pesos corresponde a una insensatez y devela el depredador apetito de un clan familiar por gastarse el erario sin pensar en los más necesitados. Similar cuestionamiento hicimos cuando denunciamos la contratación de kit de mercados de Luis Alberto Monsalvo Gnecco en tiempos de cuarentena. Los hallazgos sirvieron de sustento a la Procuraduría General de la Nación para suspender por varios meses a Lorena Hernández Dangond, quién sin ruborizarse ha vuelto a estar al frente de la chequera del departamento.

Mientras la justicia llega, los ciudadanos cesarences deben trazarse como objetivo común el remplazo de esta vieja clase politiquera que se usufructúa de los recursos públicos y que profanan la plazoleta de María Concepción Loperena, como si estuvieran en la finca La María.

PD: Se estima que el costo de la jornada puede ser mucho mayor, teniendo en cuenta que, al cierre de esta columna, no se pudo establecer el gasto en que se incurrió con la nómina de artistas.

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